
Esa Semana Santa aprovechando el feriado largo aprovecharon en ir a distraerse un rato. Ahí estaba en el auto los de siempre: Giordi, Juan y Adrianita además de un nuevo miembro de la pandilla conocido como “Dooguie”. Su destino era el km. 47.5 de la Panamericana Sur, exactamente el balneario de Punta Hermosa. Tenían dentro del auto suficiente vitaminas para ellos como para armar la pichanga del siglo. La música al máximo mientras que en plena carretera fumaban el primer troncho del día.
Llegaron a su destino a las cinco de la tarde y se pusieron a tomar vodka y tequila mientras a la par aspiraban su rica coquita. Giordi estaba muy acelerado, parecía realmente una aspiradora humana, Adriana lo miraba preocupada, sabía que el se estaba extralimitando. Aspiraban cocaína como locos mientras que hacían unos cuantos pases con los pichangueros residentes del lugar. El DNI de Giordi pasaba de nariz en nariz sin detenerse. Era increíble ver a estos chiquillos que no pasaban de los 23 años como disfrutaban la vida al extremo, en cualquier momento uno de ellos estaría mas que fijo haciéndole compañía a Andrés en Sarita Colonia o de repente desintoxicándose en USA. Ya era tarde así que sin pensarlo dos veces se dirigieron a la discoteca de moda de aquel lugar.
Entraron a la disco como dueños de casa, tenían privilegios por ser residentes del lugar. Giordi ni bien entró se fue al baño a aspirar aún mas. Al salir Giordi se acercó donde Juan todo pálido y temblando – Juan, me muero brother – Le decía mientras este otro lo ignoraba creyendo que se trataba de una broma, acostumbrado a las locuras de su amigo.
Giordi se queda sentado. Juan se sienta con el pero se da cuenta que su amigo ya no reaccionaba, estaba sentado tieso como pared. El desespero le gano y se pone a gritar – Adriana, puta madre ven, creo que el loco se murió, Adriana corre al instante.
- Despierta amor – Decía esta mientras que le empezaban a salir las lágrimas de la impotencia. La gente que estaba a su alrededor se percata de lo sucedido y llaman a uno de seguridad.
- ¿Qué le pasó al loco? – Preguntó el hombre.
- No se brother, solo dejó de hablar esta piedraza.
- Este huevón esta mas coqueado que el carajo – Dijo el de seguridad en el momento, cogió a Giordi del cuello e hizo un movimiento. Giordi reaccionó al instante.
- Chucha, que rico viaje – Dijo el otro.
Todos se echan a reír.

